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Fortalezas, castillos y fortificaciones defensivas de la Habana



El Castillo del Morro, La Cabaña, La Punta, La Fuerza, Atarés y otras obras antiguas para la defensa de la Habana colonial en Cuba. Fuertes, torreones, murallas y construcciones militares. Fotos, descripción, historia y ubicación de cada uno.
El Castillo del Morro, la más popular, conocida y visible de las fortalezas de la Habana, situada a la entrada de la bahía.
Fortalezas, castillos y fortificaciones defensivas de la Habana
Los visitantes que recorren la Habana Vieja quedan admirados al ver una serie de fortalezas, castillos y otras edificaciones defensivas de la antigua ciudad, que se conservan en perfecto estado.
La gran mayoría de ellas convertidas en museos y abiertas al público despiertan curiosidad y admiración y son verdaderas escuelas de nuestra historia.
En este artículo relacionamos todas las antiguas fortificaciones ubicadas en el Centro Histórico de la Habana, sistema defensivo declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.



Construcciones defensivas de la Habana colonial


Debido a la amenaza y el peligro constante de saqueos en la Habana por piratas y corsarios que abundaban en las aguas del Caribe, fue necesario iniciar la construcción de obras defensivas en la ciudad.
En 1540 fue construida La Fuerza (La Fuerza Vieja) la primera fortaleza cubana, que fue destruida quince años después por el pirata Jacques de Sores.
Sobre sus ruinas se inició la obra de la Real Fuerza que concluyo en 1577.
En 1589 arribaron al país los ingenieros militares Juan Bautista Antonelli y Cristóbal de Rodas enviados por la corona con el objetivo de comenzar un sistema de fortificaciones más efectivo para proteger los tesoros ultramarinos.
Así comenzó la construcción de la fortaleza de los Tres Reyes del Morro en la entrada del canal del puerto y frente a ella del otro lado, la fortaleza de San Salvador de la Punta.
Las labores terminaron en 1630.
Estas dos fortificaciones junto al Castillo de la Fuerza formaron el primer triangulo defensivo de la ciudad. Las tres aparecen representadas en el escudo de la ciudad.
En 1647 se creó una pequeña fortaleza en la Chorrera y en 1665 el Torreón de San Lázaro, ambos en las afueras de la ciudad.
A partir de 1763 finalizada la dominación inglesa, La Habana comenzó a fortificarse por segunda vez: se mejoraron las fortificaciones ya existentes se construyeron otras, como la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, el Castillo Santo Domingo de Atarés y el Castillo del Príncipe.
Todo este sistema defensivo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1982.
A estas construcciones se agregaba una muralla que rodeaba la ciudad.
Mapa del antiguo sistema defensivo de la Habana, con la ubicación de las fortificaciones.
Mapa del antiguo sistema defensivo de la Habana, con la ubicación de las fortificaciones
Ver mapa a mayor tamaño



El Castillo de La Real Fuerza de la Habana


El actual Castillo de La Real Fuerza fue inaugurado en 1581, varios años después que los piratas destruyeran una fortaleza anterior situada en la misma ubicación.
Se considera un exponente de la arquitectura militar del sistema colonial español en el Caribe.
Fue construido en el espacio que ocupó la primitiva plaza de la villa, frente al canal de entrada a la Bahía de La Habana y al lado de la antigua Iglesia Parroquial Mayor.
Posteriormente a su lado se edificó la Plaza de Armas y el Palacio del Segundo Cabo.
En la actualidad en el castillo funciona un museo dedicado a la historia de la fortificación y también se exponen objetos relacionados con la historia de la navegación y la construcción naval en Cuba.
En la parte superior de uno de sus torreones se puede ver La Giraldilla, estatua fundida en bronce y colocada a modo de veleta sobre la torre, que es el símbolo más antiguo que se conserva de La Habana.
El Castillo de La Real Fuerza, la más antigua de las fortalezas de la Habana.
El Castillo de La Real Fuerza, la más antigua de las fortalezas de la Habana



El Castillo de los Tres Reyes del Morro


En 1630 se terminaron las obras de la segunda de las fortificaciones de la ciudad y una de las más importantes, situada en la entrada de la bahía.
Para eso se aprovechó una peña o morro existente a la entrada del puerto habanero.
La edificación creada se ajustó rigurosamente a la forma del terreno. Es un polígono irregular que se ajusta a una larga lengüeta que sale al mar y da paso al puerto.
Tanto por tierra como por mar posee altas cortinas que lo hacen inexpugnable.
Se le agrego una torre alta que sirvió para situar vigías que podían ver a lo lejos cualquier embarcación que fueran un peligro para la ciudad y un faro que ha servido de guía a los barcos hasta la actualidad.
Actualmente El Castillo del Morro es uno de los símbolos de la ciudad, admirado en millones de fotos identifica a la Habana.
Es un museo de arte colonial, centro de exposiciones y sitio de recreación.
En lo alto del faro existe un mirador al que se accede mediante una tortuosa escalera de caracol, desde donde se puede apreciar una vista increíble.
Lee más información detallada de este lugar: El Castillo de los Tres Reyes del Morro



El Castillo de San Salvador de la Punta


A mismo tiempo que el Castillo del Morro se construyó en la parte opuesta del canal de la bahía una pequeña fortaleza conocida como La Punta.
El Castillo de San Salvador de la Punta en la entrada de la bahía de la Habana.
El Castillo de San Salvador de la Punta en la entrada de la bahía de la Habana
Ante cualquier peligro, el fuego cruzado de las dos fortalezas hacían casi imposible la entrada al puerto de cualquier embarcación enemiga.
Durante muchos años La Punta y el Morro estuvieron enlazados con una gruesa cadena de hierro, que se tensaba por las noches haciendo imposible la entrada de cualquier embarcación a la bahía.
El Castillo de la Punta fue edificado al igual que el Morro por el ingeniero militar italiano Bautista Antonelli.
Es un fuerte de forma trapezoidal con una plaza de armas como centro y baluartes en cada esquina.
En la actualidad La Punta es un museo con exposiciones sobre la historia de la artillería en los siglos XVI, XVIII y XIX.
En otra foto se puede ver el soporte en el Castillo de la Punta donde se amarraba y tensaba la cadena que cerraba la entrada al puerto de la Habana.

El Torreón de la Chorrera


Fortaleza militar española que formó parte del sistema defensivo de La Habana.
Fue construida en 1646 con el objetivo de proteger la desembocadura del río Almendares, al oeste de la Habana.

El Torreón de Cojímar


Fortificación construida el 15 de julio de 1649 en la desembocadura del Rio Cojimar, a 7 kilometros de la entrada de la bahía de la Habana, para proteger esa zona del litoral cercana a la ciudad.
Es gemelo al torreón de La Chorrera.
La edificación existente es fruto de la reconstrucción en 1763 ya que el original fue prácticamente destruido por los ingleses el año anterior.
El Torreón de Cojímar, fortificación en la desembocadura del rio Cojimar cerca de la entrada de la bahía de la Habana
El Torreón de Cojímar, fortificación en la desembocadura del rio Cojimar cerca de la entrada de la bahía de la Habana

El Torreón de San Lázaro


Construcción militar de pequeñas dimensiones perteneciente al sistema defensivo de la ciudad, en el que asumía la función de vigilancia ya que debido a las características del litoral no alcanzaba la vista desde las fortalezas de La Habana.
Además servía de enlace entre los castillos de La Punta y La Chorrera.
Fue construido en 1665 por el ingeniero Marcos Lucio a la orilla de lo que fue la Caleta de San Lázaro o de Juan Guillen, sitio de desembarcos frecuentes de piratas.
Restos de la fortaleza hoy se encuentran en el interior del parque Antonio Maceo.
Malecón y Marina, Centro Habana.
El Torreón de San Lázaro, al fondo el Parque Maceo y el Hospital Ameijeiras.
El Torreón de San Lázaro, al fondo el Parque Maceo y el Hospital Ameijeiras



La Fortaleza San Carlos de la Cabaña


Después de 1763, al finalizar la dominación inglesa, el rey Carlos III ordenó construir una fortaleza a lo largo de la orilla este del canal de entrada de la bahía, sin escatimar recursos.
La posesión de la loma de La Cabaña por las tropas británicas, durante el ataque inglés a La Habana, facilitó el ataque al Morro y a la ciudad hasta lograr su rendición.
Bajo la dirección del ingeniero militar Silvestre Abarca, comenzó a edificarse el Fuerte de San Carlos de la Cabaña en 1763 y culminó en 1774.
La posición estratégica, su enlace con el Castillo del Morro y la extensión de terreno que ocupa, convirtieron a la Cabaña como la mayor fortaleza de Cuba y la primera de América.
En la actualidad La Cabaña posee un Museo de Armas y se mantiene noche tras noche la tradicional ceremonia del disparo del Cañonazo de las Nueve, que es admirado por muchos visitantes y es escuchado en gran parte de la Habana.
La fortaleza de la Cabaña y el Castillo del Morro forman el Parque Histórico Morro-Cabaña, sede de varios eventos culturales, entre ellos la famosa Feria del Libro de la Habana que se celebra regularmente cada año.
Fortaleza de San Carlos de la Cabaña vista desde la Habana.
Fortaleza de San Carlos de la Cabaña vista desde la Habana



Castillo de Santo Domingo de Atarés


El Castillo de Atares es otra de las construcciones defensivas de la ciudad, iniciada al mismo tiempo que la fortaleza de La Cabaña, pero terminada mucho antes.
Esta ubicada en la loma de Soto, lugar desde donde se domina parcialmente la bahía.
El castillo de forma similar a otras construcciones militares de Siglo XVIII, tiene la forma de un hexágono irregular, sin baluartes y coronado en sus vértices por garitas.
Posee también una pequeña plaza de armas central.
A diferencia de otras fortificaciones no se ha convertido en museo ni está abierto al público.
Se encuentra en la calle Fábrica entre Arroyo y Gancedo, La Habana Vieja.

Las Murallas de La Habana


Los que hoy recorren la ciudad vieja de la Habana en algunos lugares podrán advertir pedazos o secciones de altos muros de piedra antiguos.
Todos pertenecen a una antigua muralla de cantería que cercaba la ciudad con sus baluartes, garitas, fosos y puertas con puentes levadizos, que subían por la noche y hacían casi imposible la entrada a la ciudad.
Realmente existían dos murallas en la Habana.

La Muralla de Tierra

La muralla principal (de tierra) se extendía desde el Castillo de la Punta hasta el Arsenal (actual Estación de Ferrocarriles) y de allí hasta el hospital de San Francisco de Paula.
Actualmente se conservan algunas secciones y restos.
Se comenzó a construir en 1674 y no se terminó hasta 1702.
Media alrededor de 4. 8 kilómetros, tenía como promedio 1,40 metros de espesor y 10 de altura.
Llegó a tener nueve puertas, entre ellas la de Monserrate, la de Luz, la de San José y la de Jesús María.
Sección de la Muralla de la Habana que aun sobrevive. Corresponde a la antigua puerta de la Tenaza, al fondo la Estación de Ferrocarriles.
Puerta de la Tenaza y una sección de la muralla de la Habana que aun sobrevive
Las puertas permanecían abiertas hasta que a las 9 de la noche puntualmente se oía un cañonazo disparado por la Batería de la Reina en la Fortaleza de la Cabaña.
Es curioso saber que la muralla nunca tuvo que resistir ningún asedio ni asalto, pues los ingleses al asaltar la Habana en 1762 la evitaron astutamente.
En 1863 más de cien años después comenzó su derribo, debido a la expansión de la ciudad.
Aún quedan restos de la antigua muralla en los siguientes lugares:
- En la calle Egido y Desamparados se conserva parte de La Puerta de la Tenaza.
- En Egido frente a la estación central de ferrocarriles, se conserva parte de lo que fue el cuerpo de guardia de la puerta Nueva.
- En Egido y Teniente Rey se halla otro fragmento.
- Frente al antiguo Palacio Presidencial, en la Avenida de las Misiones y Refugio, se puede ver lo que siglos atrás fue el Baluarte del Ángel.

La Muralla de Mar

Otra muralla poco conocía llamada "Muralla de Mar", construida en la misma fecha se extendía por el borde de la bahía desde la Punta hasta el Muelle de Caballería (frente al actual Castillo de la Fuerza).
Aún quedan secciones ocultas que han salido a la luz luego de excavaciones.
Se pueden ver frente al antiguo Seminario de San Carlos y San Ambrosio situado en la calle Tacón.
Restos de la Muralla de Mar frente al antiguo Seminario de San Carlos y San Ambrosio en la Habana Vieja.
Restos de la Muralla de Mar frente al antiguo Seminario de San Carlos y San Ambrosio en la Habana Vieja

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