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Las Ruinas del Cafetal Angerona



Fotos e historia de una antigua plantación de café cerca de la Habana. Restos de las edificaciones que sobreviven el paso del tiempo y fueron testigos de la época colonial y esclavista. Leyenda de amor de Cornelio y Úrsula. Ubicación y cómo llegar.
Las Ruinas del Cafetal Angerona en Cuba
A pocos kilómetros de la ciudad de Artemisa se encuentran las ruinas del Cafetal Angerona, que fue el más grande de los cafetales del occidente de Cuba y el segundo en tamaño e importancia de todo el país.
Es un Monumento Nacional de Cuba y un lugar de interés para todos los interesados en la historia y el pasado de nuestro país.
Es un recuerdo del esplendor que alcanzaron los cafetales del occidente cubano en la época colonial y esclavista.
En este artículo compartimos fotos del lugar después de visitarlo y su historia.



El Cafetal Angerona en el pasado


El Cafetal Angerona fue una prospera plantación de café, con las instalaciones para el procesamiento del grano y una enorme hacienda, mantenida mediante el trabajo de negros esclavos.
Su dueño vivía en una casa señorial situada en el frente de la hacienda.
Era una construcción neoclásica, estilo expresado en el ritmo de los arcos y columnas de las fachadas, con grandes vanos y puertas para adecuarse a las características ambientales y climáticas del lugar.
Maqueta de la antigua casa de vivienda de Angerona, situada en la que fue la casa del mayoral de la hacienda. Explica cómo era la construcción el celador del lugar.
Maqueta de la antigua casa de vivienda de Angerona
Todo el lugar poseía una gran belleza, de la que fueron testigos muchos visitantes famosos en aquel tiempo.
Según la historia la mansión y el cafetal fueron visitados por artistas, pintores, grabadores, escritores y hombres de negocios.
Entre ellos estuvieron Cirilo Villaverde, José Antonio Saco, José de la Luz y Caballero, Ramón Zambrana y su esposa Luisa Pérez de Zambrana, el reverendo norteamericano Abiel Abbot, Wetherman y la Condesa de Merlín, entre otros.
El nombre de Angerona es debido a una diosa de la mitología romana, que era la deidad del silencio y la fertilidad de los campos.
El Cafetal comenzó a funcionar poco después del 12 de agosto de 1813, fecha en que el emigrante alemán Cornelio Souchay compró los terrenos donde se asienta.
Debe su fama no solo a su prosperidad económica y hermosura, sino también debido al sistema de organización laboral y social que imperaba en el lugar, muy diferente al que era habitual en el resto de las plantaciones y lugares en que la mano de obra eran esclavos.
Su nombre también se asocia a una antigua leyenda de amor de su propietario y una mujer de la raza negra.
Se dice que en el Cafetal Angerona no se azotaban los esclavos, ni recibían malos tratos.
No vivían en barracones como en otros lugares, sino en modestas chozas (de 17 metros cuadrados) dentro de una plaza, una especie de aldea con calles interiores y rodeada de muros de piedra.
Restos de la torre vigía y de los muros de la aldea de los esclavos, en el Cafetal Angerona.
Restos de la torre vigía y de los muros de la aldea de los esclavos, en el Cafetal Angerona
Dentro había cocina, duchas y sanitarios públicos.
Los esclavos (llegaron a existir más de 450) no trabajaban de noche.
En verano, se les les daba tres horas de descanso por el día y en invierno hora y media.
Diseminados por toda la finca había más de 30 cobertizos de guano, donde podían guarecerse los trabajadores de la lluvia o del intenso sol.



Leyenda de amor de Cornelio y Úrsula


Úrsula Lambert fue una morena haitiana nacida libre, que llego a Cuba con sus padres huyendo a la revolución haitiana.
En 1822 llego a Angerona y comenzó a trabajar con Cornelio ayudándole en las tareas del cafetal y ocupándose de la economía de la hacienda.
A pesar de los prejuicios sociales y raciales de la época, vivieron un intenso amor.
Fueron la "comidilla" de los comentarios sociales de aquel entonces.
Tal parece que se debe a la influencia de la morena los buenos tratos que recibían los esclavos en el lugar.
Se dice que enseñaba a las esclavas labores de costura y el trabajo doméstico.
Debido a su iniciativa se construyó una enfermería y la casa de los criollitos, donde se cuidaba a los niños.
Cornelio Souchay murió en 1837 y fue enterrado en el cementerio del cafetal, que se encontraba en la parte posterior, detrás del rio.
Nunca se casó ni tuvo hijos, su heredero fue un sobrino.
Úrsula aunque no era esclava, nunca podría llegar a ser la dueña de Angerona.
Cornelio en su testamente le dejo 20 000 pesos pagaderos en cuotas anuales, de los que solo recibió una pequeña parte debido a la bancarrota de la hacienda.
Se fue del cafetal 8 ó 9 años después de la muerte de Cornelio y se estableció en La Habana, en el barrio de La Merced, en la Habana Vieja, donde murió en 1860 a los 70 años.
Le rindió luto a Cornelio toda su vida. Nunca se casó, ni tuvo hijos.
En la leyenda de amor de Úrsula y Cornelio está basada la película cubana Roble de Olor.
Se dice que esta fue la última frase de Cornelio antes de morir.



Las Ruinas del Cafetal Angerona actualmente


Después de la muerte de Cornelio, el cafetal fue en declive económicamente y posteriormente fue convertido en un ingenio azucarero por sus nuevos dueños.
La hacienda fue dividida en cuatro y es un milagro que las ruinas de la casona y algunas de las instalaciones del cafetal sobrevivan.
Por suerte el Cafetal Angerona fue declarado en 1981 Monumento Nacional de Cuba, lo que protege las instalaciones de depredadores, buscadores de tesoros (que en el pasado dejaron la mansión en escombros) y de proyectos indebidos, pero el tiempo y los agentes atmosféricos pueden hacer desaparecer los restos, si no se emprenden labores de protección y restauración rápidamente.
Actualmente se mantienen en pie penosamente los restos de la casa señorial, una construcción de estilo neoclásico ubicada sobre una pequeña colina, que se divisa desde la carretera distante 700 metros.
Las paredes y columnas de la casa señorial de Angerona se alzan desafiando más de 200 años de historia. Primero veían un cafetal, después un ingenio azucarero, actualmente sembrados de plátano fruta.
Las paredes y columnas de la casa señorial de Angerona
A su lado se conserva la casa del mayoral.
Detrás de la casa se pueden ver aun 6 aljibes, enormes construcciones soterradas y abovedadas de ladrillo, donde se almacenaba el agua que se usaba en el lavadero del grano de café y se distribuía por gravedad en los cafetales.
Aljibes soterrados donde se almacenaba el agua que se usaba en el lavadero del cafetal, en las viviendas y en el regadío de las plantaciones.
Aljibes soterrados donde se almacenaba el agua en el Cafetal Angerona
También se puede ver un pozo de casi dos metros de ancho y más de 30 metros de profundidad, desde donde se extraía el agua.
Boca del antiguo y profundo pozo de brocal, desde donde se extraía el agua para usar en el Cafetal Angerona. Causa temor en los visitantes acercarse.
Boca del antiguo y profundo pozo en el Cafetal Angerona
Más atrás se conservan restos aislados de los lavaderos que usaban las esclavas, los secaderos del café, almacenes y otras instalaciones del cafetal.
Ruinas y restos de las instalaciones del Cafetal Angerona.
Ruinas y restos de las instalaciones del Cafetal Angerona
A un lado se alza la torre que con campanadas anunciaba la hora de comienzo de las faenas y que sirvió inicialmente como torre vigía.
Varias secciones de los muros que rodeaban la aldea de los esclavos se conservan, así como la puerta principal.
En la entrada de la finca, justo frente a la casa vivienda estaba situada una estatua blanca de mármol de Carrara, hecha en tamaño natural que representaba a la diosa Angerona.
La bella obra artística después de ser rescatada de un robo, hoy se exhibe en el museo de la ciudad de Artemisa.
Es una lástima que desparezca un lugar que nos hace recordar el esplendor de otros tiempos y que es parte de nuestra historia.
Más información sobre Angerona en: http://www.cnpc.cult.cu/



Ubicación del Cafetal Angerona y cómo llegar


El Cafetal Angerona se encuentra situado a 5 km de la ciudad de Artemisa, a orillas de la carretera que conecta esta ciudad con el poblado de Cayajabos.
Se puede acceder desde la Habana de dos formas: tomado la Carretera Central hasta Artemisa o la autopista de Pinar del Rio hasta el puente de Cayajabos y girar izquierda.
Comprueba su ubicación en Google Maps usando el siguiente enlace, aunque desgraciadamente aún no está representadas las ruinas del cafetal en este mapa.
Ver el Cafetal Angerona en Google Maps



Otros cafetales antiguos cerca de Angerona


A noroeste del Cafetal Angerona se encuentra la Sierra del Rosario, donde aún sobreviven y se pueden admirar los restos de varias instalaciones de antiguas plantaciones de café, algunas en buen estado de conservación.
Sobresale entre ellas el Cafetal Buenavista, con sus instalaciones muy bien conservadas situado en el Parque Las Terrazas.
En la misma Sierra del Rosario en Soroa, también existen ruinas de varios cafetales dispersos por el lomerío.

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